Eluana Englaro: finalmente fallece
Finalmente, luego de tres días sin alimentación ni hidratación, y luego de 17 años en coma irreversible, fallece la joven Eluana Englaro. Existen datos curiosos, contradictorios y oprobiosos. Por ejemplo, cuando el Tribunal Supremo autorizó la desconexión de Eluana de la sonda de alimentación que la mantenía con vida el 13 de noviembre de 2008, el Ministro de Sanidad genera una Resolución el 16 de noviembre y remite una circular que prohibía a los médicos e instituciones acogerse a la muerte de la joven por vía de la desconexión. Luego, el 05 de febrero de 2009 el Primer Ministro Berlusconi anunció un decreto expreso para evitar la muerte de Eluana. Pero el Presidente Giorgio Napolitano, (vaya forma de llevar un país) vetó el decreto de su Primer Ministro y prefirió (recordemos a Poncio Pilatos) solicitar al Congreso aprobar una ley especial que obligase a los médicos e instituciones a alimentar a los enfermos. El 09 de febrero, mientras se votaba la ley en el senado italiano con resultados de 164 votos a favor, 100 en contra y y una abstención, recibieron la noticia de la muerte de Eleana. Sin embargo, la ley fue aprobada y emanada del Presidente como Decreto-Ley y su único artículo expresa: "la alimentación y la hidratación no pueden ser suspendidas cuando la propia vida depende de ellas y tienen como objetivo psicológico de aliviar los sufrimientos de personas que no tienen la capacidad de decidir sobre sí misma". (sin comentarios!!!)
El retrógrado Vaticano nunca esperó ningún minuto para condenar a quienes ayudaron a Eluana. Hubiésemos deseado ver una misma contundente pronunciamiento contra los miles de muertos en el genocidio cometido por Israel en contra de los habitantes civiles de Gaza.
Pero otros datos contradictorios y oprobiosos se han conocido: se impuso la obligación de realizar una autopsia "para conocer la causa de muerte". Es decir, después de hacer penar y sufrir al padre y los parientes durante 17 años todavía, siendo una muerte institucional y conocido el paciente, se ordenó la práctica de una autopsia. La idea era descubrir "si la muerte tuvo causas exógenas". Los primeros reportes indican que la causa de muerte era la esperada según el protocolo médico y como consecuencia de la inanición y falta de hidratación. Todavía se esperan los exámenes toxicológicos.
Critico, de la misma forma como lo hice con el caso de Terry Schiavo, que se considere, como expresan algunos medios, la muerte de Eluana como un verdadero caso de Eutanasia. Una muerte esperada por 17 años, y producto de la suspensión de alimentos e hidratación para esperar complicaciones metabólicos que finalmente produzcan la muerte no es, en mi opinión, una muerte digna, no es eutanasia. Hubiese sido distinto si hubiesen permitido desde hace 17 años el suministro de drogas y medicamentos que hubiese cumplido dignamente el objetivo y haber evitado, especialmente al padre, tanto sufrimiento.
Para quienes todavía se oponen, cito las palabras de los médicos: "antes de morir Eleana pesaba 40 kilogramos, los brazos y las piernas los tenía encogidos, podía yacer solamente sobre su lado derecho porque de hacerlo con el vientre hacia arriba podía ahogarse con los líquidos que fluían a través de estómago atrófico. Permanecía apoyada sobre su lado derecho del cuerpo, lo que causaba llagas y laceraciones de piel, que tenía hasta en la cara. Se le habían afilado las facciones del rostro y los párpados permanecían permanentemente cerrados."
Beppino Englaro, el padre de Eluana, tras fallecer su hija después de 17 años, ha manifestado: "Ahora que Eluana descansa en paz, yo puedo aguardar silencio. No hablaré más."
Otro caso más, de muchos tantos, que debe hacer pensar y meditar profundamente sobre la necesidad de permitir, legislativamente, despenalizar la eutanasia. (publicado 09-feb-2009 y modificado el 12 de febrero de 2009)